El vibrador: ¿nuestro amigo o enemigo?

Ya tienes un motivo para no correr al otro lado de la acera cuando leas “SEXSHOP”.

Una vez iba por la calle de la mano con mi chica, cuando enfrente nos encontramos con un gran y luminoso cartel: “sexshop”, y fue como si aquellas luces de neón marcaran un camino de lujuria aliada con algo de curiosidad. El caso es que, cuando salíamos de la tienda, éramos tres y, peor aún, ya tenía nombre: vibrador, un enorme amiguito de piel tersa y cabeza vibratoria.

Debo admitir que lo compré en contra de mi voluntad y que al salir de la tienda llegué a arrepentirme, pero al llegar esa noche a casa las cosas cambiaron drásticamente, pues como toda primera vez, reinaban los nervios y la curiosidad por experimentar, y a continuación, al coger confianza, todo se dio de una manera increíble, el vibrador cumplía con ‘dejármela’ lista en el punto perfecto para volverla aún más loca.

el vibrador

Después, al pasar el furor de la noche, me puse a pensar en cómo pude dudar de aquel amiguito elástico, tan indefensa herramienta de placer; porque solo es mi amigo, una útil herramienta con la que puedemos convertirnos en un completo amante que vuelva o mejor aún que deje perturbada pero satisfecha a tu pareja.

Si el miedo es a que ella siga usándolo sola y en momentos en los que no estés; ¡no problem! ya que lo bueno del vibrador es que no sabe besar, no sabe pronunciar palabra alguna, no tiene manos que acaricien al mismo tiempo en que vibra, y lo más importante es que como no tiene boca, no tiene lengua y si tú sabes hacer las cosas bien este amiguito será importante pero no imprescindible, pues no hay nada que se parezca a la carne viva, y el tuyo es de carne viva.

Puedes encontrar una gran variedad de vibradores en la web http://www.barcelonasexshop.net/vibradores

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