Corbata: 100% elegancia

Cuando apareció la corbata, en el siglo XVII que empezaba a ser usada por los hombres del imperio austro-húngaro, se debatía su finalidad, que no era otra que la de dar un toque de estilo y distinción.

Los diseñadcorbataores de moda, años más tarde, defendían el valor estético y fundamentaban que esta realzaba el uso de la camisa y destacaba la verticalidad del cuerpo, además aducían que un buen traje no luce tanto sin corbata.

Los empleos públicos y aquellos de oficina que a principios del siglo XX en las grandes ciudades daban por llamar a los trabajadores “de cuello blanco” quedan cada vez más atrás en el olvido. Hoy la mayoría de empresas permiten que tanto hombres como mujeres vayan con un estilo menos formal, incluso con jeans, y la corbata, progresiva pero notablemente, queda relegada y empieza a parecer una “rareza”.

Claro que también es práctico poder elegir el estilo a diario de acuerdo a cómo esté programada tu rutina de cada jornada. Si estás en una oficina con acondicionador de aire será alentador llevar la corbata y camisa prolijamente, en cambio si debes andar por la calle trabajando en pleno verano puede que no sea tan agradable estar de punta en blanco y anudado al cuello.

la corbata

 

Si eres elegante y te gusta usar camisa, corbata, saco y todo lo que sea signo del buen vestir, “invéntate” las ocasiones para que estas prendas las lleves con toda elegancia y placer.

No te guíes de la tendencia que parece inducir a la desaparición de los accesorios que aportan distinción, la elegancia es más bien una actitud y nunca pasa de moda.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.




error: